—Oh, dadora de toda gracia, hoy nos presentamos ante ti, trayendo a este alfa ignorante que se niega a valorar el rango que le otorgaste. Le diste todo: un lobo poderoso, la posición de alfa… y aun así ha decidido desecharlo. Por favor, perdónanos y acepta su rechazo —corearon.
Cuando terminaron, fue mi turno de levantar la cabeza. Miré al cielo y vi cómo un trueno comenzaba a formarse. Las nubes se acumulaban mientras invocaban a la Diosa de la Luna.
—Yo, Alfa Baxter, rechazo la corona y el ra