Callan
Todo se me junta, nunca pensé que los problemas tuvieran que llevarse a casa, pero qué dicen: “a los amigos mantenlos cerca, pero a los enemigos aún más”.
Desde un principio noté como Sylvia había vuelto a su antiguo ser, no titubeaba, en su mente el tiempo era dinero, sentimentalismos, ¡no! Su lógica y sentido común prevalecían dejándose notar.
Hablamos largo y tendido con Adam, quien se encargó de informarle a su padre, para discernir qué hacer.
No pudieron convencerme de no seguir