Ella en su lugar se removió incomoda y Chris no pudo contener un gruñido de alevosía, ver su trasero moviéndose no era cosa fácil.
Chris pronto acunó con una mano el seno derecho de Tabbee y con la otra masajeó el núcleo mojado de ella haciéndola gemir, él ronroneó en aceptación escuchándola por primera vez de esa forma, entonces juró que no sería la última.
— ¿Lo ves? Estás mojada por mi gatita —ronroneó en medio del éxtasis que le hacía sentir su cuerpo.
Tabbitha no pudo protestar cuando sint