— ¿Qué te pasa? —preguntó molesto por su indiferencia.
— ¡Te dije que te alejaras de mi! ¡Entonces termino atada a la cama siendo poseída por un animal! ¡Aléjate de mí, no quiero nada contigo! ¡No soy tuya!
La expresión de Chris cambio a furiosa en unos segundos pero por dentro se sentía roto, dolido de que la que había escogido como su compañera le dijera todo aquello.
Ella lo estaba rechazando.
— ¿Eso es lo qué piensas?
Sin embargo ella no respondió nada golpeando la única pizca de orgullo qu