-Sí, definitivamente esta vez te ha fallado... ¿Quieres algo de beber?
-Un refresco, no bebo.
Katra asintió y se levantó a por las bebidas tratando de escapar del momento incómodo.
Cuando estuvo en la barra pidió y esperó, entonces una de sus canciones favoritas sonó e inevitablemente sus caderas empezaron a balancearse de un lado a otro, al ritmo musical, absorta a su alrededor bailó con los ojos cerrados y fue allí cuando sintió unos brazos ceñirse por debajo de sus senos, automáticamente Kat