En el momento que Chris vio a la chica escalando las ventanas no podía pensar en nada más que su curvilíneo cuerpo siendo expuesto, su piel ligeramente morena lo atraía como el infierno, sus instinto dictaban que tenía que ir a por ella ponerla sobre su hombro y llevarla a su cama donde pertenecía, quería yacer con ella, dominarla, poseerla como nunca había poseído a una mujer, miró a su alrededor y vio como los hombres miraban su anatomía en especial su redondo trasero, quería gruñir y matarlo