Si bien era cierto que el silencio no era algo común en L’enfer el fuerte ruido sumándole los gruñidos habían llamado la atención de Chris quien comenzaba a acercarse hasta donde se encontraban los machos en un círculo.
Pronto escuchó un fuerte gruñido seguido de un siseo, finalmente se abrió paso entre ellos entonces vio que Dav y Max sostenían a Damien mientras que Drew y Jay trataba de hacer lo mismo con Esteban.
— ¿Qué pasa?
Preguntó al chico a su lado quien resultó ser Alexander Christakis