-Nada de eso, mi propósito con ella se acaba justo el día en que nace el niño perfecto y cuando lo haga no me importara si muere o no.
- ¡Maldito seas, juro por Dios que voy a disfrutar bañándome en tu sangre!
-No puedes tocarme bestia -Sonrió lleno de maldad-, recuerda que siempre tendrás que hacer lo que yo ordene, soy tu amo y señor, yo soy tu Dios, el Dios de 135, el Dios de Tabbitha, soy su creador.
Chris rugió lleno de cólera, pero no lo escuchaba solo escuchaba los frenéticos gritos de s