— Necesito que me ayudes, yo… No sé qué hacer con Raquel, no sé cómo impedir que se vaya. Ayer… Ayer la vi caminar con sus propios pies, pero ella ni siquiera me miró.
— ¿No te miró? — Forest sonaba divertido — debió doler mucho, eso no.
— ¡No es momento de bromas! — Rick gruño — estoy realmente preocupado ahora mismo hermano.
— ¿Qué podría hacer por ti entonces? — dijo Forest — si ella no deja que nadie se acerque como podría enviar a un doctor o… a alguien más con ella.
— No lo sé, eres el al