Pov Hardick
Sigo trabajando en su feminidad con movimientos rápidos y constantes, está tan deliciosamente mojada que deseo hundirme en ella con apuro.
Pero no, yo tengo otros planes aunque su olor me está volviendo maldit4mente loco.
Meto uno de mis dedos en ella y un gemido desesperado sale de sus labios mandando corrientazos por mi cuerpo.
Mi duro miembro empuja por salir del pantalón y clavarse en ella pero necesito torturarla un poco.
—¡Hardick por favor más rápido!.
Meto otro d