Poco Amaya
Me encuentro del otro lado del asiento, intentando por todos los medios calmarme, retuerzo mis manos con desespero mientras mi centro palpitante se niega a calmarse.
Mi frustración está llegando a niveles altos y yo siento que en cualquier momento exploto del estrés. Quiero llorar y ni eso me sale.
Él solo está del otro lado, con su rostro serio e inexpresivo cruzado de brazos mirando el paisaje.
Creo que definitivamente voy a llorar. M4ldito hombre sin corazón, ¿y yo qué? ¿ac