VICTORIA
—¿Quieres que me detenga? —pregunta Zarco y sacudo la cabeza dejando que me empale de espalda, dentro de su ducha.
Hemos follado toda la noche y me da vergüenza con sus padres, ojalá no escuchen mis lamentos, mis gemidos de placer, pero no he podido contenerme y no se que pasa, porque este desespero por cabalgarlo y sudar con él entre mis piernas.
Me folla en la ducha y salimos de esta, yo con el cuerpo adoloridos, los senos, Jesús, me ha chupado los senos demasiado, se ha pegado como