VICTORIA
El sol del mediodía brilla sobre los viñedos, pintando las hojas de las vides con tonos dorados. Mi vestido azul zarco ondea con la brisa mientras me adentro en este mundo desconocido. El aire está impregnado de la fragancia dulce de las uvas maduras, y el crujir de las hojas bajo mis pies me hace sentir parte de algo ancestral y mágico.
Un hombre de cabello canoso y ojos vivaces se acerca a mí. Su sonrisa es cálida y acogedora.
—"Bienvenida a nuestros viñedos"—dice— "Soy Miguel, el en