VICTORIA
Después de pasar un rato en el bosque, estamos en mi casa, acostados en la comodidad de mi cama y no borro la sonrisa estúpida que tengo en mis labios por el momento de pasión entre Zarco y yo.
—Victoria, ¿vas a retomar tu trabajo en la escuela? —me pregunta Zarco, su mirada llena de preocupación.
—"No, por ahora no"— respondo, sintiendo un alivio al decirlo en voz alta—debido a como sucedieron las cosas y mi embarazo prefiero tomarme un descando.
—"Me parece muy bien"— dice él, sonrie