DOS CAMINOS.
VICTORIA
Mi corazón late con fuerza, cada pulsación resuena en mis oídos mientras espero. Las manos me tiemblan, apenas puedo mantenerlas quietas en mi regazo. El doctor se acerca con una carpeta en sus manos, y sé que dentro están las respuestas a todas mis preguntas, a todos mis miedos.
Respiro hondo, intentando calmar la tormenta que se desata dentro de mí. El doctor me mira a los ojos, y por un momento, el tiempo parece detenerse. Abre la carpeta, saca los resultados y, con una voz que inten