VICTORIA
Cuelgo el teléfono y me quedo mirando la pared. El amor no crece con el tiempo cuando solo fluye en una dirección. Y aunque mi madre quiera que luche por Zarco, sé que no puedo. No merezco un matrimonio basado en mentiras y conveniencia. Ninguno de nosotros lo merece.
Esta semana ha sido un torbellino de emociones. Mis clases en la escuela han sido agotadoras, especialmente con ese niño problemático que parece empeñado en desafiar mi autoridad.
El aula está en silencio, pero la tensió