Adalet cerraba sus ojos, negándose a sí misma a aceptarlo… ¿Qué tenía él que a ella le podría gustar? ¡Era absurdo!
"Sí… Es un macho fuerte… Quizá el Alfa más fuerte… Pero… No es para, para tanto…"
Pensaba ella, mientras abría nuevamente sus ojos, esos de un hermoso verde esmeralda que se posaban en ese hombre lobo, cuya cabeza se perdía entre sus piernas. Entonces lo veía, a ese macho disfrutando de ella, a ese Alfa poderoso que se negaba a dejarla ir.
Sus manos se perdieron en caricias a