Capítulo 152: El dragón.
Adalet seguía de pie en el balcón, los ojos aún puestos en la majestuosa ave blanca que permanecía en silencio, justo detrás de Connie.
Esa criatura… no se había movido ni un centímetro desde que llegó, y aún así, su sola presencia era inquietante, imponente, majestuosa.
La Luna de Garra Dorada sintió cómo se le erizaba la piel sin razón aparente. Era como si esa criatura la estuviera evaluando… no con hostilidad, sino con una calma superior.
Entonces, lo inesperado ocurrió.
La criatura a