Evelyn
El aire en la sala es pesado , cargado con el olor de la madera quemada de las antorchas y el perfume de los lobos que me observan con desconfianza.
Pero la mirada que realmente me quema la piel es la de él.
Leonard Blackthorne.
Sentado en ese trono como un rey inescrutable , con sus ojos plateados fijos en mí.
— Voy a preguntarte una última vez. ¿Quién eres?
Su voz es baja, profunda, como un trueno a punto de desatarse y sé que la realidad no es muy distinta. He estado jugando con su pac