Leonard
Salimos desde el amanecer. No pienso perder tiempo, sin embargo a las pocas horas lo siento.
El aroma de sangre fresca todavía flota en el aire cuando descendemos hacia el claro. Los cuerpos están diseminados por el terreno como si la muerte hubiese danzado con furia. Algunos tienen los ojos abiertos, congelados en terror. Todos llevan la marca. La Luna Rota arde en sus pechos como una sentencia escrita en fuego.
Me arrodillo junto a uno de los cuerpos y paso los dedos por la marca. Sien