Evelyn
Estoy despierta.
Pero no soy yo.
Abro los ojos y me encuentro mirando el techo agrietado de la celda, pero no he ordenado abrir los ojos. No he movido mi cuerpo, y sin embargo estoy de pie. No soy yo quien respira con tranquilidad ni quien avanza hacia la puerta con pasos firmes. Estoy atrapada. Encerrada dentro de mí misma. Como si mi cuerpo hubiera dejado de pertenecerme.
Intento gritar, pero no sale ningún sonido.
Intento mover un dedo, pero ni siquiera tiembla.
Estoy presa en mi propi