Evelyn
Unas horas antes del encuentro.
La habitación está en silencio, pero mi corazón late con fuerza, un tamborileo constante en mis oídos.
Desde el segundo en que Leonard salió por esa puerta hay un solo pensamiento invadiendo mi mente: Algo no está bien.
Lo siento en mi piel, en mis huesos, en lo más profundo de mi ser y es algo que sencillamente no puedo ignorar.
Me levanto de la cama y camino hasta la puerta, pegando la oreja contra la madera. Escucho voces, ruido de pasos apresurados, e