Punto de vista de Lucía
—Mi hija —la voz de mi padre tembló mientras su mano anciana acariciaba suavemente las cicatrices en mi cuello.
Marcas dejadas por cinco años soportando 99 marcajes fallidos. No solo en mi piel, sino quemadas profundamente en mi alma.
—Padre —me arrodillé ante el trono, mi voz aterradoramente serena—. He vuelto.
—¡Cinco años! —rugió mi padre con furia—. ¡Mi hija sufrió humillaciones en esa tribu salvaje durante cinco años! ¡Borraré a Rocaoscura del mapa!
—No es necesario