Capítulo 4
Punto de vista de Alejandro

Un dolor abrasador me golpeó, como si alguien estuviera desgarrando mi alma.

—¡Lucía! —rugí, cayendo de rodillas, arañándome el pecho.

Justo ahí, el enlace mental con mi compañera destinada de repente se sentía débil, casi desaparecido.

—Alfa, ¿qué sucede? —El guardia en la puerta escuchó mi grito agonizante y entró corriendo.

—¡Lucía! ¿Dónde está? —Agarré el cuello de la camisa del guardia, con la voz ronca.

—Alfa —tartamudeó—, ella... ella abandonó la Tribu Rocaosc
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP