Lyra
El frío y la humedad de la celda me calan hasta los huesos, pero no es solo por la piedra helada ni por el espeso aire que se estanca en cada rincón. Es por la maldita sensación de estar atrapada.
De estar bajo su poder…
No debería sorprenderme, ya que siempre ha sido así, pero no puedo evitarlo.
Su sombra, su presencia, el peso de su dominio…
Nunca imaginé volver aquí.
Cuando me rechazó frente a toda la manada, cuando escupió mi nombre con desprecio, cuando dejó claro que no era digna de