Capítulo 49: Enfermedad.
Artem sentía como una tormenta de emociones y sentimientos descontrolados se apoderaba de él, dejándolo completamente indefenso ante aquellos ojos de tormenta que lo miraban casi con adoración. Génesis lo había besado repentinamente, y lo inesperado de ese beso, lo dejó sin palabras durante ese momento que deseo, fuese eterno.
—Mi Luna…yo… —
—No soy solo Luna…soy Génesis…odio que llames de esa manera. — respondió la loba blanca.
Y besándolo nuevamente, Génesis dejo todo aquello que sentía por e