Capítulo 30: Deseo oscuro.
El sudor perlaba su pálida frente, y los ventanales que se habían abierto de par en par ante el viento. Gemidos entrecortados, pasiones desmedidas, y besos apasionados que le robaban el alma y el aliento, lograban que Génesis sintiese quizás, más ardor del normal a pesar del frío. El calor que estallaba dentro de su vientre al sentir cada una de aquellas estocadas dentro de ella, los ojos de Niccolo que la miraron como una bestia. De nuevo, estaba pasando de nuevo, aquel sueño tan vivido, morbo