Gina aceptó regresar conmigo, fue difícil lograr que cediera, pero no podía permitir que estuviera un minuto más lejos de mí y menos en mi manada, necesitaba sentirla cerca y nada ni nadie se interpondrá en mi camino.
Definitivamente esta mujer es indomable y creo que tendré las manos llenas con ella.
Al llegar a la casa, fuimos directamente a nuestra habitación, al entrar ella estuvo algo nerviosa, pero tome su mano con fuerza y la mire sonriéndole.
Quería que se diera cuenta de lo importan