Lyon comenzó a sentirse cansado, ya su cuerpo reclamaba dormir, pues la noche anterior no lo había hecho muy bien por quedarse a velar el sueño de Aysel. Camino de forma tranquila hasta su casa, al pasar por la habitación de su hermana, se fijó para saber si Aysel aún permanecía con ella leyendo algún cuento, pero no era así, Feray dormía tranquilamente.
Siguió su camino a su propia habitación, el mareo aun persistía, al entrar vio la puerta que comunicaba las dos habitaciones, un calor comenz