Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol comenzaba a ponerse, dando lugar a un cielo nocturno estrellado, dónde una impresionante luna creciente ocupaba su trono en el cielo.
Fenryr había dedicado muy pocas palabras a la loba, más allá de decir que estaba muy guapa aquella noche, antes de que llegase Zeth a buscarlos en un auto. Su padre conducía.
La situación se volvió aún más incómoda y extraña, el hombre tras el volante estaba en una constante tensión, al igual que su hijo en el asiento de copiloto.







