Capítulo 41:

La loba no gritó, no porque no tuviese ganas de hacerlo, el verdadero motivo fue que su voz se quebró dejándola muda.

La sensación de aquella extraña alma alrededor de su tobillo era mínimamente desagradable, se sentía como si una especie de animal viscoso similar a una babosa intentase trepar por su pierna.

No, no estaba intentando trepar, la intentaba jalar con fuerza hacia el agua.

Al percatarse de esto, la loba reaccionó e intentó zafarse de su agar

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