Mundo ficciónIniciar sesiónEl corazón de la loba latía con un frenesí imparable, casi desbocado, a punto de salir disparado del centro de su pecho.
Frente a ella, Skol, el lobo blanco la observaba con paciencia infinita, mientras ella intentaba y fallaba en buscar con desesperación una palabra, o tan siquiera algo que amortiguase el impacto del evento de la noche anterior.







