Llegamos al restaurante, papá pide un privado, la mesera se me quedó viendo, no me gusta que me vean, toque el brazo de papá y volteando a ver a otro lado.
—Señorita, ella no tiene nada raro en su cara o que se le perdió —dice Mine molesta y de reojo vi como la mesera bajo la cabeza, —no somos raros, limítese a traer la orden o pido que alguien más nos atienda —le dice y ella sale casi corriendo.
—No debes ser grosera con las personas —dice papá y Mine pone los ojos en blanco, —debemos entender