Clara
Minerva mi hermana me dejó en la cafetería, como cada vez que quería venir a estar en un lugar tranquilo, mi espacio así lo llamo ese rinconcito que don Lupe acondicionó para mí sin que nadie pueda acercarse.
El otro día que ese joven se acercó y no sé con que intención me hizo sentir incómoda, no me hablo solo me veía y eso no me gustaba, lo bueno es que llegó el joven Luciano y me ayudó a salir de ahí.
Hablando del joven Luciano, ya no lo he vuelto a ver desde ese día, este fin de seman