Liu:
—Madre se ofende por gusto. Estoy dispuesta a apostar que los nuevos pecchi son de Vik. ¿Los viste Liu?
—Sí, por supuesto, Akuma.
—¡Oh, es que son tan relindos!
Ruedo los ojos.Lo único que falta es que a mi mujer le salgan corazoncitos por los ojos.
—Son exactamente idénticos a él cuando nació.
Ella se acerca a mí, y ya presiento lo que dirá a continuación.
—Mi respuesta es no, Akuma.
—Pero Liu, amor…una niñita…
—Ya dije que no.
—Pero… ¿por qué?
—Pues porque no quiero y punto.
Ella enroje