51. Anticipación
POV: Lothar Weber
Nika fue dada de alta y la traje a salvo a nuestra mansión, sin complicaciones. Pero no podía quitarme de la cabeza la presencia de los carroñeros de Maksim rondando cerca. Esos malditos resultados me tenían ansioso, pero disimulaba para que Nika no lo notara. No podía contagiarle la misma inquietud.
Ella parecía más animada al volver, y tenía motivos: ahora sabíamos que en su vientre crecían un niño y una niña. Nuestros mellizos. Ya me hacía a la idea de tenerlos en brazos,