39. Lazos de familia
Apreté con fuerza el barandal de la escalera, conteniendo la respiración mientras todos se saludaban con una familiaridad que me resultaba ajena y perturbadora. Retrocedí un paso en un intento desesperado por dar media vuelta, encerrarme en la habitación y no volver a salir jamás, pero su mirada fue la primera en encontrarme.
Ojos azulados, fríos y mordaces capturaron los míos con precisión. Me recorrió con la vista de pies a cabeza, sin prisa, como si estuviera evaluando la mercancía en un mer