Mundo ficciónIniciar sesiónEva
Desperté, me sentía mareada y quería masajearla, pero no podía, ya que mis manos estaban atadas.
Abrí mis ojos, pero todo se veía oscuro. Al parecer tenía una venda puesta y eso me impedía ver. Me encontraba en una silla, y no tenía cuanto tiempo estaba ahí, pero me dolía todo el cuello.







