Miraba de reojo a Javier, se veía realmente guapo incluso manejando. Se encontraba concentrado mirando hacia el frente y estaba un poco enfadado, esto porque llevábamos más de una hora en el tráfico y al parecer corríamos el riesgo de perder la reservación.
—Lo lamento Bell, quería darte una cena perfecta —Bufó
—Javier todo está bien, esto no es tu culpa, además si no alcanzamos a llegar al restaurante podemos ir a otro lugar —Mencioné, para tratar de alivianar el momento.
— Mi deseo es lleva