—¿Acaso perdiste la cabeza? —exploté, sin importarme en absoluto la mirada de todos los estudiantes sobre mí.
Algunos me miraron más tiempo del debido, pero luego me ignoraron. No era la primera vez que alguien llamaba la atención y yo no era de su interés. Tomé a Carol del brazo, llevándomela hasta un salón desocupado. Necesitaba tener una larga conversación con ella.
Carol se sonrojó, bajando la mirada hasta sus manos. Su cabello cubrió su rostro como si de una cortina se tratase. Estaba aver