54° Confrontar con mentiras.
Nadie pudo convencer a Lia, se le metió en la cabeza el enfrentar a su padre y ni el mismo Oliver había logrado convencerla de lo contrario. Así que apenas un día después del intento de atentado de Portia, la policía que la tenía en la pequeña sala dio por terminada la labor de llenarle el cuerpo de micrófonos y cámaras para capturar cada palabra que ella pudiera arrancarle a su padre.
— ¿Está segura de esto todavía? — le preguntó el capitán que llevaba todos esos meses a cargo del atentado de