46° Riezgo constante.
Lia no supo cómo interpretar la mirada del capitán, tenía una expresión fría y amargada al mismo tiempo y la mano de Oliver se apretó contra la suya.
Helene tenía una maleta en el hombro como si fuera un trozo de leña y eso le pareció gracioso a Lia hasta que entraron al comedor.
La joven gemela dejó las maletas que traían los tres cerca de la entrada y caminó hacia su hermana que hablaba con el capitán y Oliver de a mano de Lia llegaron con ellos.
— Capitán Olarte — lo saludó Oliver y el hombr