Mundo ficciónIniciar sesiónEn el inmenso y extraño vestíbulo, los jóvenes alfas, aguardando con paciencia la llegada de su madre. Desde la discusión días atrás los hermanos casi no se hablan. Torik seguía firme convencido de que Kogan amaba a su madre, más ahora que cada vez pasaba más tiempo junto a ella.
Era feliz, sonreía, y él ya no desaparecía como antes. Eso enfureció a Jilian, ya no tenía que argumentar en su contra.
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