El sonido de la regadera rompía el silencio de aquella solitaria habitación, el agua resbalaba sobre su piel desnuda logrando refrescarla, sus pensamientos iban y venían una y otra vez repasando lo mismo, después de todo, había tenido demasiado en que pensar desde la repentina e inesperada visita del señor Dogaru, padre de Hades y Zeus, aquel odio tan atroz que Hades sentía hacia su familia la hacían crear conclusiones y supuestos, aunque, lo único que tenía en claro, era que algo terrible debí