Úrsula y su sensible embarazo.
Una vez que la pasión de Axel fue atendida y quedó satisfecho, se había quedado recargado en el asiento del coche recuperando el aliento.
— Eres genial cariño, eso estuvo increíble. No sabía que eras tan bueno con esa traviesa lengua. Ya vámonos a tu vuelta, nos estamos demorando demasiado. — El CEO comentó de lo más normal.
— Todavía tengo siete minutos de tiempo, vas, es tu turno, ¿Acaso me pensabas dejar así?
— ¿Qué...? ¿De que hablas? No entiendo, ¿Qué vaya a dónde?
Oliver se baj