¿El... en verdad la amaba?
El CEO, dejó a sus amigos y se apresuró a seguir a la enfermera a Adriana, la habían pasado a una habitación privada, la habían instalado de forma que se sintiera cómoda, era grande, tenía un sofá para que pudiera dormir la persona que se quedara con la paciente, un televisor de alta gama, mesa especial movible para que comiera el paciente, pero eso para Adri, no era importante, ella lo que quería era ver a su hijos
El apuesto CEO, entró a verla, pero ella apenas lo vió se volteó para otra