El CEO Lombardi llegaba al hospital con su esposa y los mellizos, no podían dejarlos en casa todavía, ellos estaban muy apegados a sus padres y les gustaba mucho que los sacaran de paseo
— !Pa... pá! — Doménico llamaba a su padre, quería que lo cargara
— Doménico, estás bastante pesado, solo te voy a cargar un ratito, ven aquí, — El entrajado y perfectamente vestido hombre, cargaba a su bebé y eso fue suficiente para que Dominic soltara el llanto, él veía a su hermano ser alzado por su pa