Yo... Soy un hombre de valor.
Cassandra seguía anonadada clavada en el piso. Egon la observaba bastante preocupado. La verdad estaba descubierta, lo iban a echar de la mansión y quizás no lo dejarían volver a pisar la hermosa villa.
— Señora Cassandra, yo... Diablos, no sé cómo comenzar a explicar. ¡Efectivamente soy el padre del bebé de Cecilia, y aunque no hice las cosas correctamente quiero que sepa que voy a hacerme cargo del bebé, de la situación, no voy a dejar sola a Cecy! Es solo que ella no ha querido decir qui