Vamos a casa cariño...
El CEO Lombardi, tomó a su esposa y bajó de la segunda planta con ella en brazos, la subió a su coche y dijo a sus nuevos amigos
— Debo de llevar a mi mujer a casa, les agradezco que me hayan ayudado a rescatarla, jamás voy a olvidar que me dieron su mano para recuperar a la mujer que amo y para mis mellizos su adorada madre, reunámonos pronto, Emill... ese desastre que quedó....
— No debes preocuparte por nada, ve tranquilo, Alessandro y yo nos encargaremos, tú solo debes concentrarte en