Por la noche, Candice, estaba un poco más lúcida, la habitación, olía a rica merienda, ya le habían llevado la cena, el CEO, que estaba inusualmente paciente, esperaba que la chica despertara mientras él trabajaba, la escuchó llamarlo
— Hola... no te fuiste, yo... gracias por todo, esto parece ser muy lujoso, no debiste traerme aquí, por el momento solo cuento con el sueldo del restaurante, firmaré un pagaré, dejaré mis credenciales, apenas salga de aquí buscaré un nuevo trabajo, o le supli